La violenta orografía de La Cabrera, en la que se encuentra ubicada la explotación, plantea un grave problema medioambiental motivado por el enorme volumen de estériles que se generan, consecuencia, principalmente de las preparaciones de los frentes de trabajo, que se conocen como “desmontes”.

Como es de sobra conocido la rentabilidad de una explotación minera y su impacto medioambiental dependen en buena parte del volumen de estéril que sea necesario extraer para la extracción de mineral explotado, y que se conoce como ratio de desmonte.

Desde su inicio, y hasta el año 1.997 Pizarras Expiz, como todas las empresas del sector, explotó su cantera de pizarra según métodos de explotación “a cielo abierto” pero ya en el año 1.995, las condiciones de extracción comenzaron a volverse especialmente complicadas debido a que los ratios de desmonte crecieron de manera elevada, situándolo en valores que no se podían considerar técnica y económicamente aceptables, por lo que la empresa empieza a considerar, dentro del futuro de la empresa, las siguientes alternativas:

i.) la continuación de la explotación a cielo abierto con las consiguientes labores de desmonte.
ii.) El estudio de un proyecto de explotación por minería de interior,

siendo esta última alternativa la escogida por Pizarras Expiz S.A. como la mas idónea para la continuidad de su explotación.

No obstante la empresa, dentro de sus Concesiones de Explotación y Permisos de Investigación (previo paso a C.E.) no descarta la apertura de nuevas zonas, que podrían ser explotadas tanto a cielo abierto, como de una forma mixta, es decir, inicialmente a cielo abierto, y posteriormente mediante una explotación subterránea, en función de sus características.